Taiyaki

Así se llama este dulce japonés con forma de pez. 

Su traducción literal es besugo (tai) asado o a la plancha (yaki). Si has viajado a Japón, casi seguro que lo has probado. Si no, aquí te contamos un poco más de él, para que te quedes con las ganas de probarlo.

 

Su masa puede recordar a la del gofre pero un poco más abizcochada. A veces es más gordito, otras, más fino y crujiente.

Puede tener diferentes rellenos, siendo el más habitual es el de anko, pasta de judía dulce. También los hay de crema, chocolate, queso, batata japonesa y más.

Se prepara con una plancha de hierro con la forma del pez. Aunque también existen planchas más grandes para preparar varios a la vez.

 

 

Establecimiento de Asakusa donde se preparan Taiyakis.
Establecimiento de Asakusa donde se preparan Taiyakis.

 

En nuestro último viaje a Tokio, nos trazamos una ruta para probar diferentes Taiyaki y comparar su textura, relleno y dulzor. 

Visitamos una tienda en el barrio de Asakusa, donde su dueño prepara los Taiyaki uno a uno, con sólo dos ingredientes (más el relleno) y con una plancha individual. La tienda se llama Taiyaki Sharaku.

Lleva trabajando así 15 años. En un programa de televisión le hacían una entrevista donde confesaba que ahora tiene 70 años y, aunque espera poder seguir trabajando 5 o 6 años más, busca sucesor.

 

 

 

Con toda la información de las degustaciones, concluimos cuál era nuestro favorito para poder reproducirlo aquí.

Y a ti, ¿con qué relleno te gustaría probarlo? 

 

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Costumbres en torno a la comida japonesa

 

El año pasado estuve conviviendo con Mitsy san, una señora japonesa, profesora de inglés jubilada, con la que aprendí algunas costumbres diarias de la vida japonesa; muchas me gustaron y alguna otra no tanto, pero todas ellas sirven para aprender o apreciar las diferencias culturales. Ella vivía en la costa oeste de Japón, en la ciudad de Niigata, aunque me confesaba que no le gustaba mucho el carácter de las personas de allí; que prefería Nara o Nagano, donde tenía otra casa. Así que me alegré cuando me dijo que se había mudado a Nara unos meses después de que me marchara. Me la imagino feliz allí.

 

 

Mitsy san en la entrada del santuario de Hakusan, en Niigata (Japón).
Mitsy san en la entrada del santuario de Hakusan, en Niigata (Japón).

 Mitsy san tiene mucho mundo. Había viajado por Europa y Asia, y es una apasionada de la cultura inglesa. Le gusta probar platos nuevos y daba gusto cocinar para ella porque disfrutaba con todo. Así que le preparé unas cuantas tortillas de patata, salmorejo, gazpacho, crema de calabaza y, para mi sorpresa, sopas de ajo en el mes de julio. No sé cuántas se llegó a tomar porque le gustaban muchísimo. Yo no la había cocinado nunca, pero así aprendí.

 

Un día que hice una tortilla de patata, Mitsy san me preguntó si podía darle un trozo a su vecina para que la probara. Le contesté que por supuesto.  Así que pusimos dos porciones en un plato y se las dimos. Al momento de entregárselas, Mitsy san comentó que no debería habérselas puesto en un plato.

 

 

Al día siguiente, su vecina le devolvió el plato limpio con unos dulces. Y comprendí que Mitsy san no había querido ponerlas en un plato para que su vecina no se viera en el compromiso de devolvérselo con algo. Sin embargo, me pareció un detalle bonito a modo de agradecimiento.

 

 

A por las ofertas del super

Otra situación que me parecía muy graciosa, era cuando íbamos a comprar sushi a última hora de la tarde. A partir de las 19.30h, todos los productos con pescado fresco los rebajaban con un 10%, 20%,30% y hasta 50%. Llegábamos un poco antes y había gente merodeando por allí, esperando a que los dependientes pusiesen la etiqueta del descuento. En cuanto eso ocurría, todos nos apresurábamos a coger la mejor oferta. Qué rico el atún, el salmón, y más rico aún si cuesta más barato. Y cuántas veces hemos comentado que podrían hacer lo mismo en España más a menudo. Me consta que en algunos supermercados sí que rebajan alguna comida preparada, pero no es lo habitual. Sin embargo nosotros en Japón, muchas veces hemos aprovechado estas ofertas para cenar sano y más barato, ya que es práctica habitual en supermercados y puestos de comida preparada.

 

Cada comida en su cuenco. Vajillería japonesa

Otra costumbre que me traía de cabeza era qué cuenco o plato había que utilizar para cada alimento.  Seguramente el problema fuera solo mío por no, pero no lograba memorizar qué plato utilizar en cada ocasión, y Mitsy se reía al verme frente a la vitrina llena de vajilla, dudando entre cuál elegir.

 

Está el cuenco para la sopa de miso, el cuenco para el arroz, el donburi o cuenco para el arroz acompañado de pescado, carne o vegetales, el de la soja, el del hiyashi ramen (ramen frío), el del sashimi, el de la tempura! Para mí todos resultaban adecuados.

 

Y sin duda, lo que más me gustaba era el ritual de poner nuestra bandeja en la mesa e ir colocando todos los platitos nuestras opíparas cenas acompañadas de té de jazmín o té matcha frío.

Qué buenos momentos compartí con Mitsy san y cuánto se aprende en el día a día conviviendo con persona de culturas diferentes.

 

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Okonomiyaki, la pizza japonesa

 

El okonomiyaki es uno de los platos más ricos que hemos probado en Japón. Y también es uno de los platos que más éxito tiene cuando lo cocinamos para nuestros amigos en España, excluyendo el sushi. El sushi es más conocido  y tienes oportunidad de probarlo, pero el okonomiyaki, no. Por lo menos, no en Zaragoza. Seguramente en Madrid o en Barcelona lo preparen en algún restaurante japonés.

 

Okonomiyaki de Hiroshima
Okonomiyaki de Hiroshima

¿Qué es okonomiyaki?

 

Consiste en una especie de pizza (por su forma redonda y variedad de ingredientes) pero la base está compuesta principalmente de col.

 

Siendo originario de la región de Kansai, Osaka e Hiroshima son dos de las ciudades donde más famoso es este plato, pero puede degustarse en muchos otros lugares. Puede ser a base de maricos, carne, incluso puede cocinarse una versión vegetariana del mismo, pero entre el de Hiroshima tiene la peculiaridad de que lleva fideos y se cubre con huevo.

 

Os dejamos una muestra de los diferentes okonomiyakis que hemos comido.

 

Como recomendación, uno de los sitios donde más nos gustó en okonomiyaki fue en Kioto, en el Mr. Young Men. Aunque no destaca por su limpieza (según los cánones japoneses), nos pareció delicioso. El local ofrece varios tipos de okonomiyaki, que sirven con una banderita, según el país al que hacen referencia por sus ingredientes.

En casa se puede cocinar adaptándolo un poco a los ingredientes que se dispongan, pero la salsa okonomikayi (tipo barbacoa) y el katsuobushi (bonito seco) le dan un sabor único y son fáciles de conseguir en tiendas de productos asiáticos.

 

En nuestro primer viaje a Japón nos gustó tanto, que a la vuelta Alex se propuso probar a hacer la receta. Suele seguir la receta de cooking with dog, el canal de una mujer japonesa que cocina con su perro al lado. Muy curioso.

Y los resultados son muy buenos:

Os dejamos aquí el vídeo de la receta por si alguien se anima:

En Japón también venden un paquete con varios sobres para preparar el okonomiyaki. Lo compramos para cocinárselo a nuestros anfitriones en Cartagena de Indias (Colombia). Una pareja de un belga y una colombiana y sus tres hijos, que nos hospedaron en su casa y les encanta probar comidas de todo el mundo. Como nuestro destino anterior había sido Japón, y no sabíamos si en Colombia encontraríamos los ingredientes, compramos éste. Sin embargo, resulta mucho más natural y sabroso cocinándolo al modo tradicional.

 

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