El dios Shiva de color azul

Los dioses del hinduismo

Shiva, Vishnu, Brahma, Parvati, Laxmi, Sarasvati, Kali, Indra/Vasava, Sachi/Poulomi/Indrani, Surya, Sandhya/Sangya/Sanjana/Saranya, Chhaya... y así hasta 330 millones de dioses. Eso es lo que afirmaban las escrituras hindúes, que había 33 crore o 330 millones (1 crore = 10 millones) de dioses.

 

Probablemente el número es figurativo, pero hay varios nombres y formas para la multitud de dioses. Si tienes curiosidad, aquí puedes encontrar un listado largo pero incompleto de algunos dioses.

 

Sin embargo, seguro que te resultan familiares Brahma (el creador), Vishnu (el protector) y Shiva (el destructor) que forman la trinidad hindú, al menos cómo se representan.

Trinidad hindú: Brahma, Vishnu y Shiva.
Trinidad hindú: Brahma, Vishnu y Shiva.

Shiva, el dios de la destrucción

 

No es que estemos muy familiarizados con todas estas deidades, pero después de pasar un tiempo en India, acabas teniendo tu predilecto y el nuestro es Shiva.

 

Shiva es el dios de la destrucción, sin embargo no es un dios vengativo, sino que su destrucción provoca un efecto positivo. Sin destrucción no hay creación. Todo lo que tiene un principio, tiene que tener un final. El poder de destrucción asociado a Shiva es un poder purificador, en un nivel más personal cuando los problemas nos hacen ver la realidad más claramente.  Shiva representa la bondad.

 

Estatua de Shiva en Haridwar (India)
Estatua de Shiva en Haridwar (India)

Las formas de Shiva

 

Podemos encontrar a Shiva en diferentes formas o posiciones, y cada una de ellas tiene su significado así como los objetos que le acompañan. Uno de los más conocidos es el Shiva danzante, que representa la destrucción y la creación del universo y revela los ciclos de la muerte, nacimiento y renacimiento. Su danza es para el bienestar del mundo.

 

El Shiva de cinco cabezas donde  cada una simboliza un carácter protector, conservador, destructor, ocultador y dador de energía. También Shiva tiene 5 mantras o elementos: agua, tierra, fuego, aire y espacio.

 

O el shiva meditativo en posición de loto o en forma de Hanuman, el karma supremo yogui, el dios mono venerado por los hindúes.

Estatua de Shiva en Haridwar
Estatua de Shiva en Haridwar

 

 

Los rasgos o atributos con los que se representa a Shiva también tienen un significado:

  • el tridente que representa las tres gunas
  • las serpientes que muestran que está más allá del poder de la muerte y veneno y también representan la energía Kundalini
  • el sonido del tambor de dos caras de Shiva mantiene el ritmo del latido del corazión y crea el sonido om en los armónicos
  • el vehículo de Shiva es el toro blanco llamado Nandi (el alegre)
  • Shiva a menudo se sienta en una piel de tigre o usa una piel de tigre que representa la mente
  • Shiva vive en el Monte Kailasa en el Himalaya

Y nuestra curiosidad ¿por qué Shiva es de color azul?

 

Según las escrituras hindúes para obtener el elixir o néctar del fondo del océano, los dioses y los demonios se unieron para batir el océano. Mientras el batido estaba en proceso, muchas cosas emergieron del océano. Gemas preciosas, animales, oro, plata, diosa Lakshmi, Dhanvantri etc. fueron algunas de las cosas que surgieron del océano y que se dividieron entre los dioses y los demonios.

 

Entre las muchas cosas que salieron del océano, apareció un veneno mortal llamado Halahala. Este veneno era extremadamente mortal y pronto todos los seres que entraron en contacto con él comenzaron a perecer. Incluso los dioses y los demonios estaban asfixiados y estaban a punto de morir. Entonces el Señor Brahma y Vishnu le rezaron a Lord Shiva para que lo ayudara.

 

Solo Lord Shiva tenía el poder de controlar y digerir el veneno que era tan mortal. Como tenía el poder, Lord Shiva asumió la responsabilidad de beber el veneno mortal. Bebió el veneno que comenzó a extenderse en su cuerpo. Pronto el veneno mortal comenzó a afectar al Señor Shiva y su cuerpo comenzó a ponerse azul.

Shiva bebiendo el veneno del océano
Shiva bebiendo el veneno del océano

Se cree que el color azul del veneno significa los pensamientos y vicios negativos en nuestras vidas. El veneno contenido en la garganta del Señor Shiva significa que el veneno no se puede beber ni escupir. Pero puede controlarse y hacerse ineficaz con el tiempo.  La garganta azul significa que no siempre necesitamos suprimir o reaccionar a los vicios. A veces necesitamos modificar las negatividades y hacerlas ineficaces.

Nos encanta la leyenda. Seguro que la próxima vez que veas a Shiva, lo harás con otros ojos :)

2 comentarios

Souvenirs de Japón

No, no me refiero a esos que traemos para los amigos y familia, aunque es probable que tengan el mismo final.

Me refiero a ese momento en el que han pasado meses desde que te fuiste de vacaciones y encuentras olvidado en el fondo de un cajón, esos recuerdos de los que eres incapaz de deshacerte; probablemente nunca has usado y nunca usarás, pero que cada vez que los encuentras por casualidad te sacan una sonrisa.

 

Aquí un ejemplo de cinco cosas no útiles que guardamos de nuestros viajes a Japón:

 

1. Japan Rail Pass

 

Es un abono de transporte para extranjeros que se puede utilizar de manera ilimitada para viajes en las líneas de tren de Japana Railways durante el periodo de validez de 1, 2 ó 3 semanas.

 

Tienes que ir a una oficina de una estación donde rellenarán los datos de tu nombra, país, nº de pasaporte, precio y las fechas de comienzo y final de uso del abono de transporte. Como curiosidad, en la fecha se utiliza el año japonés. Actualmente estamos en el año 29º de la era Heisei, la era del emperador Akihito.

 

La tarjeta que te entregan tiene un diseño tan bonito, que resulta imposible no guardarlo como recuerdo. Y si encima la fecha en la que puedes comenzar a usarlo es tu cumpleaños, se convierte en un objeto que te acompañará hasta la muerte (sí, suena como un pre-síntoma del síndrome de Diogénes).

2. Las grullas de origami

 

Entras en la habitación del hotel y te encuentras con el detalle de bienvenida de dos grullas de origami y dos yukatas. ¿Cómo no te vas a guardar esas dos figuritas dobladas con delicadeza y perfección en un bonito papel? Casi seguro acabarán chafadas en la maleta, pero siguen siendo preciosas. Y después te enfundas en la yukata (es como un kimono de verano, mucho más ligero) y sales a pasear por el hote henchido de orgullo porque te sientes un japonés....y bueno, a veces corres el peligro de meterte demasiado en el papel y batirte en duelo con tu compañero.

3. Amuletos de la suerte de los templos

 

Puede ser un ema (placa votiva en la que escribes un deseo u oración) o un omikuji (horóscopo japonés). Se venden en los templos budistas y sintoístas japoneses. Los fieles los compran y cuelgan la placa en el lugar destinado a ese fin. Si se trata de tu horóscopo, puedes atarlo en un árbol o mostrador del templo que está repleto de papelitos. Pero es mucho más gratificante llevártelo como recuerdo y aunque suele estar solo en japonés y no entiendes lo que pone, es tu recuerdo, tu tesoro.

 

4. Propaganda

 

En lugar de darte un panfleto publicitario en la calle, la publicidad se suele repartir insertada en un paquete de pañuelos de papel. Así es más fácil que piques y la cojas. Son más finos que los de aquí, pero cuando estás viajando siempre son útiles unos pañuelos en el bolso o mochila. Al final, siempre queda alguno olvidado de recuerdo.

 

Si estás de suerte, en lugar de pañuelos pueden darte mascarillas. En Japón es muy habitual utilizarlas cuando estás resfriado o con alergia  y así cuando vayas a usarlas, verás la publicidad de la empresa que se anuncia. Yo todavía no he encontrado el momento de utilizar las mías.

 

5. Funda para el ticket de metro

 

Puede parecer una tontería pero cada vez que llegamos a una estación de Japón no podemos evitar la tentación de coger una funda de estas. Son tan cuquis. La primera vez que lo vi pensé que era para guardar las fotos de carné, pero ¿qué sentido tenía allí en la estación? En realidad se utiliza para guardar el billete de metro.

 

 

Y ahora confiesa, ¿cuántos recuerdos no útiles guardas tú?

0 comentarios

Rebajas en Tokio

Una de las características que más me sorprende de la sociedad japonesa es el orden con el que llevan a cabo cualquier actividad cotidiana, que en otra sociedad supondría un caos.

 

Sales del metro entre una marabunta...no, eso sería en Delhi. Sales del metro entre multitud de personas casi silenciosas, y te diriges a las escaleras. De repente, y sin que nadie medie para ello, se forman 3 filas para subir. Sin empujones, sin malas caras. Y enseguida puedes abandonar la estación.

rebajas en centro comercial Isetan
Filas el primer día de rebajas a las puertas del centro comercial Isetan.

Este orden también pudimos observarlo en Tokio el día que comenzaban las rebajas de invierno.

 

Los clientes esperan con resignación y sin alterarse a las puertas del establecimiento. El personal del mismo, se encarga de controlar que las personas que esperan en la calle no entorpezcan el paso al resto de viandantes.

 

En el famoso centro comercial Itesan vimos cómo repartían papelitos con un número para controlar el acceso.

 

Es curioso ver cómo de manera casi natural, las personas se organizan en la distribución más óptima, como en las transitadas calles de Asakusa para Año Nuevo.

 

Es una esperanza para el resto de los mortales. En rebajas, sí se puede ser civilizado.

0 comentarios